Esto hacía alusión al hecho de que Belauste se dirigió de esa forma a su compañero de equipo Sabino Bilbao, que era el cargado de botar una falta cerca del área grande. Ése era uno de los cariñosos apodos que recibía dicha enfermedad de transmisión sexual en la jerga británica de la época. Una marca que llevan desarrollando desde hace tres años.