La disociación de la identidad republicana a la bandera rojigualda, la oficial y recogida en la constitución, ha llegado a extremos de márketing tan curiosos como horrendos, como esta camiseta morada, camiseta españa roja y amarilla con la que Pablo Iglesias se ha dejado fotografiar en alguna ocasión. Prueban que la Federación Internacional de Halterofilia ha sido un nido de «corrupción al más alto nivel». “El equipo ahora es mucho más maduro y compacto.